Oia

Galicia

Un destino ideal para los amantes de la naturaleza, la historia y la cultura gallega. Este rincón pintoresco ofrece una combinación única de paisajes impresionantes, patrimonio histórico y una costa con fuertes contrastes.

  • Historia

    Oia alberga un rico legado histórico que va desde sus raíces castrexas hasta el esplendor medieval, plasmado en castros, petroglifos, iglesias y molinos tradicionales. Su joya es el Monasterio de Santa María de Oia, una edificación del siglo XII situada frente al mar que domina el paisaje y articula la identidad cultural del municipio.

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  • Naturaleza

    Oia se despliega como un territorio donde mar y montaña se funden en paisajes espectaculares: acantilados abruptos, playas vírgenes y montes frondosos. Ofrece rutas de senderismo con vistas atlánticas, espacios para la observación de aves y rincones de calma en plena naturaleza gallega.

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  • Gastronomía

    Oia ofrece una gastronomía auténtica y sencilla, donde el mar y la tierra conviven en armonía. Pulpo, lubina, navajas o mariscos frescos se preparan con respeto a su sabor, junto a platos tradicionales gallegos como la empanada o el lacón con grelos. Acompaña estas delicias con vinos blancos del Val Miñor, en locales que apuestan por el producto local y la cocina casera.

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  • Turismo activo

    Oia invita al turismo activo con opciones variadas: senderismo costero, surf en playas abiertas, rutas en bicicleta, zonas de escalada y parapente. El paisaje atlántico y la tranquilidad del entorno lo convierten en destino perfecto para moverse y explorar.

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  • Camiño portugés da costa

    Atraviesa Oia como parte esencial del tramo jacobeo costero. Son unos 20,2 km de recorrido (etapas A Guarda → Oia y Oia → Baiona), con un trazado fácil junto al mar. Durante la ruta el peregrino podrá disfrutar de panorámicas atlánticas y del patrimonio cultural y natural del municipio.

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  • Barrio del Arrabal

    Nació alrededor del monasterio y conserva su encanto tradicional: calles estrechas, plazas pequeñas y casas con “patín”. Destacan la plaza Centinela —mirador sobre el puerto y el monasterio— y el antiguo sistema de pesca “A Camboa”, que con marea baja revela restos del dique utilizado por los monjes.

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