Al final del barrio del Arrabal, más allá de las casas del núcleo, se ubica esta ermita que en origen estaba dedicada a Santo Antón. En 1770 se reedifica y se traslada una imagen de San Sebastián que se encontraba en la antigua ermita del barrio de la Portela (Burgueira), tal como reza la inscripción conocida de su dintel, y la documentación de la cofradía de los Santos Antonio y San Sebastián.